El último Pleno celebrado
en Aguilar aprobó sólo con los votos del PSOE la recepción de las obras en la
antigua travesía de la carretera N-331 pese a las numerosas deficiencias
detectadas y denunciadas por todos los partidos de la oposición. Desde hace más
de un año se han sucedido las críticas porque la empresa que había hecho los
trabajos no subsanaba los defectos. El más llamativo viene determinado por los
numerosos pasos de peatones elevados que, al parecer, no cumplen con la
normativa vigente. De hecho las subidas y bajadas ocasionan más de un problema
para los vehículos.
Paso
elevado de la travesía de Aguilar y que no se adapta a la normativa.
Otro incidente viene
ocasionado por las rotondas. En concreto, la del cruce con la carretera de la
estación apenas permite el giro para camiones de gran tonelaje que suelen pasar
por este lugar. Además, hay otra rotonda «fantasma» que se ha pintado en el suelo
en el cruce con calle Membrilla y que casi nadie respeta.
En el transcurso de
estos meses y en el mismo Pleno también se aludió a la zona de juego infantil
levantada junto al centro de salud con unas vallas constituidas por chapas que
presentan unos filos cortantes. O los bancos ubicados en el interior de una
glorieta con el consiguiente peligro para las personas que se sientan a
descansar en ellos.
En junio de 2012 el
pleno decidió no recepcionar la obra hasta que se atajaran el casi centenar de
deficiencias puestos de manifiesto. Sin embargo el pasado miércoles la
existencia de un informe favorable realizado por los técnicos municipales puso
en jaque a todos los concejales. Mientras el PSOE argumentó que no podía votar
en contra de un informe técnico, UPOA votó en contra de la recepción, PA y PP
se abstuvieron e IU abandonó sus asientos para no pronunciarse en la votación.
Con dinero municipal
Cuando en 2012 se
obligó a la empresa a subsanar deficiencias realizó algunos trabajos pero «de
ningún modo acabó con todos los fallos denunciados», indicaron la mayor parte
de los representantes políticos. Las críticas arreciaron contra el equipo de
gobierno socialista porque ahora será el Ayuntamiento el que arregle los
problemas con presupuesto municipal.
Hay que recordar que
estas obras tuvieron un presupuesto cercano a los tres millones. La realización
de los trabajos no estuvo exenta de problemas y vicisitudes. Previstas desde
2007 no comenzaron hasta el verano de 2010. Apenas dos meses después se
atravesaron las inundaciones del 16 de agosto que afectaron a los trabajos.
Cuando se aprobó el
proyecto de obra, sólo el PSOE lo apoyó mientras que los partidos de la
oposición votaron en contra porque no se había contemplado ninguna de sus
propuestas.
