Todos los miembros del comité
territorial de la provincia de Cádiz, excepto la persona que hace de portavoz, presentamos nuestra dimisión de los
cargos que democráticamente ejercíamos en nombre de las Uniones Locales del
territorio y a las que accedimos precisamente mediante votaciones llevadas a
cabo en diferentes asambleas de la provincia.
Los motivos que nos llevan a tomar tal decisión son básicamente el incumplimiento de
nuestros Estatutos, aprobados en el 1er Congreso del SAT en Diciembre de
2011, unido a la falta de
garantías democráticas individuales y colectivas existentes en nuestra
organización y de la que no deseamos ser partícipes.
Nuestros Estatutos recogen la creación de Uniones
Territoriales cuando existan dos o más Uniones Locales dentro de los límites
administrativos de las actuales divisiones provinciales indicando que las
mismas funcionarán mediante el Pleno y el Comité. En la provincia de Cádiz se constituyó el año pasado esta Unión
Territorial por exigencia de la Permanente Nacional, estando cuatro de sus
miembros presentes el día de su creación.
De esa asamblea
territorial salió elegido un comité, compuesto por personas de distintas uniones
locales y con distintas responsabilidades, siendo algunas de ellas ratificadas
hasta en tres asambleas.
Una de las uniones locales del territorio, la Unión Local de Cádiz, estuvo presente en la constitución democrática de la
Unión Territorial, no expresando en ese momento ninguna reticencia o
disconformidad con la misma. Sin embargo, por la vía de los hechos nunca ha reconocido a la Unión Territorial,
saltándose cualquier disciplina interna,
suplantando las funciones de l@s que democráticamente habíamos sido elegid@s,
realizando una campaña de acoso y derribo contra el Comité, de descomposición y
fragmentación de nuestro sindicato y ninguneo de los acuerdos y decisiones
tomados en la asamblea provincial y sin aportar un euro a las finanzas del
territorio.
Al principio, y como gesto de acercamiento y buena
voluntad, les invitamos a participar en el Comité en varias ocasiones,
obteniendo en todo momento negativas por su parte. No obstante, siempre hemos
acogido como propias de toda la provincia las convocatorias que la Unión Local
de Cádiz ha realizado en su ciudad, participando toda la provincia en las
mismas.
La situación llegó a
ser insostenible cuando esta Unión Local de Cádiz empezó a injerir en asuntos
propios de otras Uniones Locales. Hicieron como propio el conflicto de la
empresa SDS de El Puerto de Santa María, desplazando el trabajo de la Unión
Local existente en esta población y han desembarcado continuamente en Puerto
Real sin contar ni coordinarse con la Unión Local existente en esta localidad
(actos sin previo aviso a l@s compañer@s, entrada en empresas, llamadas
constantes a colectivos de Puerto Real, etc.). Es más, en Puerto Real fracasa
la creación de la sección sindical de Navantia por las propias injerencias y
torpedeo de la Unión Local de Cádiz.
A esto se une la posibilidad que teníamos de organizar a
través de un trabajador del campo afiliado a la Unión Local de Sanlúcar a l@s
trabajador@s de la viña y la zanahoria de la zona. Nosotr@s como comité
enviamos a todas las uniones locales una convocatoria de reunión ante la
posibilidad de organizar a l@s trabajador@s del campo de toda la provincia,
como toma de contacto entre tod@s ell@s y análisis de las perspectivas de lucha
que se podían presentar. Como Comité ya habíamos asesorado y ayudado a la
creación de secciones sindicales pertenecientes a otros sectores productivos.
Nuestros Estatutos dicen textualmente “En el caso de sectores con especiales
dificultades para la conformación de secciones sindicales, caso del campo, por
ejemplo, el Comité Nacional o la Unión Territorial, podrá organizarlos
(…)”. Pues bien, una persona que utiliza de forma particular un correo no
oficial a nombre del SAT de Sanlúcar envía a todas las uniones locales y a
colectivos y personas que nada tienen que ver con nuestro sindicato un correo
de desautorización de dicha reunión preparatoria en nombre de la Unión Local de
Sanlúcar, difundiéndola igualmente en las redes sociales.
No se entiende que una Unión Local a la que por parte de
este Comité se le había instado a reunirse en asamblea para hablar y debatir el
tema del campo emita este comunicado cuando algun@s de sus miembros más
representativ@s estaban perfectamente informad@s de los pasos que se estaban
dando y se les había instado a reunirse en asamblea ante la queja de algun@s de
sus afiliad@s de que no eran convocad@s desde hacía semanas y necesitaban
hablar de este tema. Es más, si ese comunicado lo emite la Unión Local de
Sanlúcar ¿quién se arroga tal representatividad si la asamblea no se ha reunido
y no existe comité local?
La Unión Local
de Sanlúcar es también parte del
conflicto porque en esa Unión Local se vienen conculcando sistemáticamente las
garantías democráticas de vari@s de sus afiliad@s – situación puesta en
conocimiento de dos miembros de la Permanente Nacional desde hace más de un año
y sin que ese organismo se haya tomado el más mínimo interés en conocer el
origen y veracidad de esas denuncias- y
porque no se respetan los estatutos cuando quien habla, decide y se arroga
la representatividad de la Unión Local lo hace personalmente dejando al margen
a parte de la afiliación.
Esa pública
desautorización de la llamada Unión
Local de Sanlúcar es alentada y apoyada desde la Unión Local de Cádiz. Como
consecuencia de ello se quiebra la posibilidad de crecimiento organizativo en
el campo ya que l@s trabajador@s del mismo que han tenido información sobre lo
sucedido han decidido que el SAT no les representa y que se van a organizar con
independencia de nuestro sindicato.
Se utilizan todas las
maniobras posibles desde hace más de un año para destruir el componente
sindical más combativo de Sanlúcar, desplazando a l@s militantes que más se han
significado, y boicoteando cualquier intento de recomponer la lucha obrera en
la zona. Así mismo, lo que hace esto es ratificar la tónica general del
abandono de la lucha jornalera en todo el territorio.
Todos los conflictos
que hay en la provincia y todas las denuncias de afiliados de las que
hemos tenido conocimiento desde la constitución del Comité Territorial han sido
transmitidas y elevadas a la Permanente Nacional.
La Permanente
Nacional
no solamente no ha hecho nada sino que
sin oír a una de las partes se ha posicionado claramente del lado de l@s que
sabotean y fraccionan a nuestro sindicato, creyendo que nuestras denuncias
como Comité así como las denuncias de nuestr@s compañer@s afiliad@s y
militantes respondían a asuntos personales.
Si el Comité señala el incumplimiento de los Estatutos y
del acta de constitución de la Unión Territorial de Cádiz por parte de la Unión
Local de Cádiz es personal; si el Comité señala que la Unión Local de
Cádiz y Sanlúcar no cotizan a la Unión Territorial es personal; si la Unión
Local de Cádiz se atribuye la representatividad provincial de todo el sindicato
es personal; si l@s afiliad@s de Sanlúcar no son convocad@s a las asambleas de
su Unión Local, si no tienen acceso a las finanzas de su Unión Local, si
alguien de esa Unión Local actúa unilateralmente en nombre de todo el sindicato
y se denuncia es personal… Todo es personal…
Cuando la situación se ha vuelto insostenible y hemos
pedido una reunión urgente con la
Permanente Nacional este organismo
ha pasado literalmente del Comité Territorial, nos ha ninguneado y
desautorizado también por la vía de los hechos. Llevamos meses planteado la
posibilidad de una reunión entre el Comité y el Nacional para ver con
detenimiento estos temas que tanto daño y desgaste suponen para el sindicato.
Últimamente como respuesta se nos dice que “después del 22M hablamos”.
A nuestra dirección parece que solamente le preocupa la
marcha. Marcha que, dicho sea de paso, ha sido impuesta desde arriba sin contar
con las bases, obligando a todo el sindicato a trabajar en un tema que
solamente va a beneficiar a un@s poc@s, a es@s que utilizan nuestro sindicato
como punta de lanza para sus intereses políticos y que se olvidan de que
estamos en una organización sindical y no en un partido político.
Marcha que se impuso por parte de nuestra dirección como
hecho consumado. Ante la presión posterior de muchas Uniones Locales se nos
indicó que esa marcha se definiría como claramente soberanista y se la dotaría
de un carácter de clase.
Fácil de comprobar el nulo contenido soberanista,
tanto de los múltiples mensajes que se emiten como del itinerario diseñado. En
cuanto al componente de clase, pilar de nuestros estatutos, no hay más que ver
con quienes se está gestando este viaje. Se está gestando este viaje, entre otr@s, con l@s
que mantienen un sistema de opresión y explotación, aplicándonos en
Andalucía políticas claramente en contra de la clase obrera y de las capas más
populares. Esta es “una procesión” en la que se involucra a todo el
sindicato sin contar con sus bases. El activismo por el activismo no sirve para
nada. Lo revolucionario no es moverse mucho; es moverse en la dirección
correcta.
El sindicato tiene que estar por tanto paralizado hasta
después del 22M porque alguien ha decidido que así sea. Nosotr@s
consideramos que la organización de la marcha –o cualquier otra circunstancia o
evento- no debe impedir solventar los graves problemas organizativos,
garantizar los derechos fundamentales y básicos de l@s afiliad@s y hacer
efectivo el cumplimiento de nuestros Estatutos. ¿O los Estatutos de nuestro
sindicato son papel mojado y solamente sirven de cara a la galería?
En el SAT no existen garantías democráticas individuales
ni colectivas y nadie vela por el cumplimiento de las mismas. Nosotr@s como Comité no queremos ser
cómplices de esta situación y dimitimos.
–
Chus
Garrido, Secretaria del Comité.
–
Iraide
Aurrekoetxea, Responsable de Comunicación
–
José
Antonio Rodríguez, Responsable de Organización
–
Juan
Antonio Cisneros, Responsable de Agitación y Propaganda
–
Mauro
Greco, Responsable de Finanzas
–
Yolanda
Castro, Responsable de Acción Sindical
