Hay muchas personas
que padecen desde hace quinquenios gobiernos del PP. En Madrid, en Valencia, en
Murcia, en Castilla y León…, y es casi lógico que aspiren a un cambio. Dado que
para la inmensa mayoría ese otro que no sea el PP es el PSOE, ven al partido de
Rubalcaba como el menos malo, pero si le añadimos –como ocurrió no hace mucho-
algún otro partido a “su” izquierda, como BNG en Galicia, o ERC e ICV en
Cataluña, tenemos la felicidad progresista completa. En este momento la
referencia progre pasa por Andalucía, donde PSOE e IU co-gobiernan para orgullo
de buena parte (no toda) de sus votantes y militantes. El bipartito andaluz es
puesto como ejemplo de lo que se puede hacer dentro del sistema, por los
dirigentes de ambas organizaciones, se vende como un dique de contención a las
políticas de derechas que practica el PP en el gobierno central, y han forjado
un discurso, según el cual, lo bueno pasa por ellos y lo malo es por Rajoy.
Parece demasiado simple, pero por eso cala.
El PSOE fue el segundo
partido más votado en las últimas elecciones regionales detrás del PP, y acudió
raudo a que IU le diese los votos que le faltaban para que el régimen de
corrupción y clientelismo siguiese adelante sin necesidad de que entrase el
régimen de corrupción y clientelismo que iba a poner el PP (como nos recuerdan
sus numerosos gobiernos regionales). Para IU y sus dirigentes fue llegar a la
meta: tocar poder con Consejerías y colocación de allegados. Perpetraron el
viejo y carrillista discurso de que la socialdemocracia es también parte de la
familia de la izquierda, y que CC.OO y UGT son aliados naturales. Pero la
crisis que padece el capitalismo, y condena a millones de personas, no está
para ser resuelta con paños calientes y reformas buscando titulares, sino para
crear un gran frente anticapitalista muy al margen del hecho electoral. Sólo la
impericia o la desvergüenza pueden llevar a algunos a gritar que “no nos
representan” pero luego apoyar a Griñán.
Como si fuera una condena hoy se cumple un año y un día de este gobierno en
Andalucía, y lo hace con 4.500 profesores interinos que no fueron contratados,
con personajes siniestros que siguen lucrando con hospitales privados, con
bases como la de Rota y Morón con plena capacidad yanqui para matar, con la
falta de apoyo en la ocupación de fincas para que los jornaleros y jornaleras
puedan salir de la miseria, con el caso de los ERE acusando con el dedo a toda
una casta de privilegiados, con las cifras de desempleo más altas de Europa,
con barrios y barriadas ahogadas en la marginación… pero con Valderas y los
suyos felices de la vida. Esto no es la izquierda, hasta ellos lo saben.
