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14 de marzo de 2016

DECLARACIONES DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE ANTE LAS DIFICULTADES PARA CONFORMAR GOBIERNO.

El resultado de la Elecciones generales del pasado 20 de Diciembre sitúa a las clases dominantes ante un complejo escenario a la hora de configurar un nuevo gobierno, tal y como ha quedado en evidencia durante los debates de investidura celebrados los días 1,2 y 4 de Marzo. Los partidos políticos se mueven con rapidez tratando de alcanzar algún acuerdo de gobierno,  sin que se pueda descartar la convocatoria de nuevas Elecciones Generales para el próximo 26 de Junio. 

La primera investidura fallida desde la Primera Transición, protagonizada por Pedro Sánchez, expresa la intensidad de la crisis en la cúspide del capitalismo español, que no ha podido ser afrontada, por el momento, dados los ajustados resultados electorales.   

Sobre la mesa hay dos grandes propuestas respaldadas por diferentes sectores de la oligarquía. La primera consiste en la llamada “gran coalición”, un gobierno presidido por el PP, con el apoyo de PSOE y Ciudadanos. Esa propuesta se corresponde con la forma de gestión liberal del capitalismo, sobre la base de las políticas económicas que han marcado los últimos años y  con el objetivo de dar una respuesta represiva a los problemas de configuración territorial del Estado.


La segunda opción consiste en un “gobierno de progreso”, presidido por el PSOE, con el apoyo de Podemos e Izquierda Unida. Se corresponde con la forma de gestión socialdemócrata del capitalismo, entendiendo que ante las dificultades económicas sería necesario limitar las políticas de “austeridad” para reanimar la economía con una mayor inversión y tratar de recomponer los consensos sociales. Esta segunda opción, que se manifiesta más favorable al diálogo para abordar la configuración del Estado, contaría de una u otra forma con la complicidad de las fuerzas nacionalistas vascas y catalanas. 
Ninguna de las dos opciones cuenta con una correlación de fuerzas en el Parlamento que le permita imponer su programa, por lo que desde diferentes sectores oligárquicos se ha buscado una vía intermedia, articulando el pacto entre PSOE y Ciudadanos, que tratarán de ampliar durante los próximos meses. 

Tanto si logran conformar un nuevo gobierno, como si se ven obligados a convocar nuevas Elecciones generales, es imprescindible que los trabajadores y trabajadoras no se dejen engañar y tengan claro lo que está en juego. La clase obrera no puede adoptar una actitud de espera confiando en que existe la posibilidad de un nuevo gobierno que favorezca sus intereses, la clase obrera tiene que iniciar cuanto antes el camino de la lucha por sus derechos. La espera sería un tiempo perdido, del que no disponemos.

Los graves problemas económicos permanecen, las condiciones de vida y trabajo no dejan de empeorar y se ciernen nuevos nubarrones sobre la economía capitalista mundial. Todo ello se ha trasladado al plano político, generando una crisis en cúspide del sistema que obliga los grandes capitalistas del país a discutir la forma de gestión que más pueda beneficiar a sus intereses, tratando de conformar un nuevo gobierno, ante las dificultades que atraviesa el capitalismo español, que implemente con rapidez nuevas medidas contra la clase obrera y los sectores populares.

Los intereses de la clase obrera y de las mayorías populares nada tienen que ver con el debate entre estas opciones. En nuestro país se han alternado en el gobierno, durante grandes periodos, estas dos formas de gestión burguesa, representadas principalmente por el PP y el PSOE. A su vez, tenemos la experiencia de que la participación de Izquierda Unida en gobiernos municipales y autonómicos del PSOE en nada ha cambiado las cosas. La llegada de Podemos al gobierno, bajo los principios y el programa de una nueva socialdemocracia, tampoco lo hará, como no lo ha hecho en Grecia el gobierno de Syriza, que ya ha puesto de manifiesto que, tras las falsas ilusiones generadas, su gestión beneficia exclusivamente a los monopolios, imponiendo severas medidas en contra de los intereses populares y reprimiendo sin contemplaciones al movimiento obrero. 

Debemos aprender de nuestra propia experiencia. Ningún gobierno socialdemócrata, de viejo o de nuevo cuño, solucionará los problemas populares. Se trata tan sólo de otra forma de gestionar la explotación, de un nuevo gobierno capitalista que trabajará al servicio del capitalismo y no de las mayorías trabajadoras del país, que mantendrá las políticas antiobreras y antipopulares de la Unión Europea y los compromisos reaccionarios en política internacional, con la OTAN y con los Estados Unidos.

Las posiciones de quienes pretenden ser opciones diferentes de gobierno en nada varían en las líneas de gestión del capitalismo de los monopolios. Así ocurre, por poner algunos ejemplos de actualidad, con la violenta expulsión de los refugiados de la UE utilizando fuerzas de la OTAN, con la participación de tropas mercenarias españolas en las guerras imperialistas, o con las políticas privatizadoras que igualmente se imponen desde Bruselas y de promueven desde el capitalismo español, con las nuevas leyes de excepción que recortan libertades y derechos.

Con nuevas elecciones generales o con un nuevo gobierno, de uno u otro cuño, la clase obrera debe prepararse para unir sus fuerzas en un combativo bloque social y político que enfrente los nuevos ataques que se avecinan y ya exige la Comisión Europea, situando como única alternativa posible el poder obrero y el socialismo. Los llamados planes o medidas de emergencia social no cambiarán la tendencia a una mayor represión, el incremento de la explotación y de la miseria, en un país en el que  una reducida oligarquía compuesta por no más del 1 % de la población concentra la misma riqueza que 35 millones de personas. 

En estas condiciones el PCPE llama a los trabajadores y trabajadoras a tomar conciencia de que no hay futuro en el capitalismo para quienes viven de su trabajo, aunando fuerzas en una amplia alianza social junto a los sectores populares que, mediante la movilización y la lucha, haga avanzar la conciencia sobre la necesidad de cambiar las cosas. Nadie se debe dejar engañar por la falsa propaganda. Un capitalismo de rostro humano no es posible. Debemos incrementar la organización en los centros de trabajo y en los barrios populares, debemos incrementar la conciencia sobre la necesidad de luchar para cambiar las cosas. 

Debemos iniciar una nueva ola de movilizaciones obreras y populares en defensa exclusiva de nuestros intereses de clase. Debemos fortalecer nuestra capacidad de respuesta, nuestra capacidad de lucha, y pasar a la ofensiva. 

¡Todo para la clase obrera!

Madrid, 11 de Marzo de 2016.
Comité Ejecutivo del PCPE.