Los maestros de todas
las dictaduras quieren
dar a Cuba lecciones
de democracia.
E. Galeano
El accidente de tráfico ocurrido en Cuba
el día 22 de julio, en el que resultó muerto Oswaldo Payá, ha puesto de
manifiesto -una vez más- cómo las potencias imperialistas no cesan en sus
planes de intentar desestabilizar a la revolución cubana.
En esta ocasión la confluencia de
diversos factores han dado al acontecimiento un carácter clarificador de cómo
se organizan y desarrollan las injerencias contra la soberanía cubana, y cómo
el imperialismo considera válido cualquier procedimiento para violentar la situación
política en Cuba a favor de sus intereses.
A la vista de estos hechos el Comité
Ejecutivo del PCPE MANIFIESTA:
1.Los hechos ocurridos constituyen una
prueba incontestable de las implicaciones del gobierno español en acciones
contra la soberanía de Cuba y su proyecto revolucionario. La participación
destacada de un cualificado representante de Nuevas Generaciones en los hechos
demuestra la participación de la estructura del partido del gobierno en esta
acción.
2.Las pruebas conocidas en relación a
este caso abundan en la incontestable realidad de que existe una coordinación
internacional del imperialismo para atentar contra la voluntad soberana del
pueblo cubano y su proyecto de sociedad.
3.El silencio del aparato de agitación y
propaganda de la burguesía internacional, y concretamente de la española, pone
de manifiesto la difícil situación en que les ha dejado este casual accidente,
que ha puesto al descubierto el cinismo y la falsedad de los supuestos
demócratas y defensores de las libertades.
4.La actitud del gobierno español, y sus
instancias diplomáticas -después del accidente-, ponen de manifiesto la
situación vergonzosa en que ha quedado el gobierno de Mariano Rajoy, que envía
a Cuba a un fontanero chapuza a realizar acciones de injerencia en la soberanía
cubana y termina causando la muerte de uno de sus apadrinados.
5.Por último el Comité Ejecutivo del
PCPE exige al gobierno español el cese inmediato de toda acción de injerencia
en las cuestiones de soberanía cubana. Al tiempo que expresa al gobierno de
Cuba, al pueblo cubano y al Partido Comunista de Cuba su más rotunda
solidaridad y compromiso en la defensa de la revolución cubana como patrimonio
de la clase obrera internacional y de todos los pueblos del mundo que luchamos
contra el imperialismo.
Madrid, 2 de agosto de 2012.
