“… los que presenciamos aquel
momento de 1918-1919 no olvidaremos nunca el asombroso espectáculo. En el
campo, en los albergues y caseríos, donde quiera que se reunían campesinos, a
las habituales regocijadas conversaciones de variados asuntos había sucedido un
tema único, tratado siempre con seriedad y fervor: la cuestión social. En los
descansos del trabajo (los cigarrillos) durante el día, y por la noche, después
de la cena, el más instruido leía en voz alta folletos o periódicos, que los
demás escuchaban con gran atención. Todo aquello era la verdad pura, que ellos
habían sentido toda su vida, aunque no acertaran a expresarla.” (11)
Como acontecimiento político de gran relevancia a lo largo de esos años
destacaremos la celebración de los Congresos Extraordinarios Socialistas donde
entre otras cosas en los mismos se debatía la decisión de mantenerse adherido a
la II Internacional (socialista). El celebrado en 1920, así lo confirmó. Sin
embargo y a raíz de la derrota en ese mismo congreso de la vertiente partidaria
de la II Internacional (terceristas), el día 13 de abril de 1921, estos
manifestaron su intención de escindirse del PSOE y adheriste a la III
Internacional (comunista) creando el Partido Comunista Obrero Español junto al
Partido Comunista Español, que se escindió el año anterior del partido
socialista.
La presencia local de esta organización comunista, será muy débil, en sus
orígenes, llegando a alcanzar en la tercera década de este siglo un
protagonismo relevante. ( Los primeros núcleos se establecerían en la fabrica
Carbonell & Compañía que existía en la localidad) Sus primeras acciones
políticas locales no dejan de ser difíciles y débiles, máxime si consideramos
que cuando prácticamente las primeras acciones comienzan a ser sólidas estas
son coincidentes con la dictadura de Primo de Rivera.
Las juventudes de ambos partidos, ambas provenientes de las federaciones
juveniles socialistas, emprendieron también un proceso de fusión que culminó
con la creación de la Unión de Juventudes Comunistas de España.
A esta Unión de Juventudes, se adhirieron inmediatamente las Juventudes
Socialistas de Aguilar de la Frontera, lo mismo que otras juventudes de la
provincia como Montilla y Puente Genil.(22)
Como dato a destacar, sobre todo haciéndolo de forma totalmente comparativa
con la suscripción efectuada por los obreros de la fabrica Carbonell &
Compañía, en apoyo de Rusia, de la cual hablaremos mas adelante, resaltar la
iniciativa “patriótica” que como respuesta a la misma tuvo el apoderado gerente
de esta fabrica en Aguilar de la Frontera Manuel Rojas Roldán, quien hizo dejar
de forma obligatoria a todos los obreros y oficinistas un día de haber ( no
cobraron ese día, pero sí trabajaron), para apoyar a los soldados heridos en la
campaña militar emprendida en Melilla. Como respuesta a esta iniciativa, algún
tiempo después los obreros de la fabrica recaudaran de sus jornales cierta
cantidad de dinero para ayudar de forma totalmente desinteresado a la hambruna
que padecía el pueblo ruso.
A lo largo de estos últimos años, la represión policial y militar se
endureció de forma considerable contribuyendo este hecho al descenso
mayoritario de la agitación y reivindicación social y obrera.
Por otra parte, el protagonismo religioso
en estos años será afrontado de forma decidida por el celoso capellán Pedro
Benítez Rasero, el cual seria ferviente organizador de todos los actos públicos
religiosos celebrados en Aguilar. Religiosidad dicho sea por otra parte que
decayó en gran medida entre la clase obrera durante todo este tiempo y que
seguiría estando asociada de forma muy paralela a la oligarquía rural y a la
pequeña burguesía afluyente.
Los trabajadores y el campesinado,
seguiran apostando por la lucha en defensa de la igualdad social, económica y
plural. Como dato significativo de esto, hay que decir que los trabajadores de
la mayor fábrica existente en la localidad, Carbonell y Cía., suscribieron en
casi su totalidad a finales de marzo de 1922, una campaña de donaciones
económicas a paliar, el hambre del pueblo ruso, que tras la finalización de la
primera guerra mundial, afectaba en aquel país a mas de diez millones de
personas. Buena parte de estos trabajadores, se sumaron a esta campaña,
aportando parte de sus bajos y pobres salarios:
Rafael Angulo, Rafael García, Francisco Romero, Pablo Payo, Gregorio Luque,
Francisco Arrebola, Angel Blanco, Francisco Mejías, Juan Castro, Francisco
Arjona, Manuel Rosa, Rafael
Zamora, Manuel Reyes, José Calero, Joaquín García, Juan A. Arrebola, Juan
A. Romero, Isidoro Llamas, Juan Aguilar, J. Manuel Conde, Pablo Villar,
Isidro Carmona, Francisco Lucas, Antonio González, Cristóbal
Murilla, Tomás Cabanillas, Francisco Ruedas, Antonio Lucas, Luís Luna,
Francisco Urbano, Francisco Criado, Gabriel Díaz, José Ríos, Juan
Paniagua, Luís Aragón, José Soria, Manuel Llamas, Francisco Calero, Juan A.
Arrebola (hijo), Juan Romero, Manuel Pino, Antonio Morales, José Pino, Antonio
León, Antonio Mata, Antonio Estrada, José Lucena, José Rodríguez, Francisco
López, Francisco Bareas , Antonio Navarro, Jesús Aragón, Joaquín
Zurera, Manuel Zamora, Francisco Zamora, Joaquín García, José Delgado, Antonio
Gómez, Juan Carmona, Manuel Pino Romero, José Lucas, Juan Urbano, Juan
Castillo, Ricardo Valverde, Eduardo Yago, Manuel Aguilar, Juan Ruíz, Antonio
Zamora, Rafael Varo (padre), Rafael Varo (hijo), Daniel Aragón, Andrés
González, José Criado, Cristóbal López, Francisco Aguilar, Luís Sánchez, Andrés
Mora, Pedro Estrada, Francisco Toscano, Pedro Estrada, Rafael Urbano, Joaquín
Priego, Manuel Pino Prieto, Francisco García (hijo) y Pedro Algaba.
Con esta y otras iniciativas de unión y solidaridad obrera, estos
trabajadores, comenzaron a sentar las bases, de lo que seria el sindicato de
“La Juventud Fabril”, ligado a los trabajadores de la fabrica Carbonell &
Compañia, que a lo largo de las años venideros protagonizaran situaciones
de protesta y reivindicación de mejora de sus condiciones laborales y
económicas, marcando con ello el referente político y sindical de los
trabajadores de las fabricas en la localidad y creando en su seno una de las
primeras células del Partido Comunista de España en Aguilar de la Frontera .
En un ambiente social, donde las
autoridades comienzan a desarrollar los primeros planes de modernización del
municipio, (alumbrado eléctrico publico, pavimentación de las calles mas
céntricas y comerciales, etc.), la situación del campesinado no tiene visos de
alcanzar una solución ni política, ni económica, pues la política sigue
discurriendo por derroteros que en nada les son favorables y la económica
continua en manos de los de siempre, situación esta que no hace sino afianzar
en los trabajadores del campo la creencia de que la unión en sus agrupaciones y
centrales obreras es la única solución al problema que padecen.
En esta zona de la comarca, el socialismo y seguirá manteniendo su baluarte
principal en las localidades de Puente Genil y Montilla así como en Aguilar de
la Frontera, donde las Agrupaciones socialistas y comunistas surgidas de la
etapa anterior, entre los años 1905 y 1918, seguirán con su actividad y
mantendrán activa la defensa de sus intereses hasta el golpe de estado de Primo
de Rivera en el año 1923.
Respecto a las organizaciones obreras desde el inicio del golpe de estado,
la tranquilidad fue la nota destacada en casi todo el movimiento obrero en
Aguilar, solo alterada a finales de diciembre de 1923, al parecer por un
intento comunista desencadenado a nivel general que preparaba movilizaciones
importantes. Aguilar y Montilla, parece ser que se encontraban inmersas en la
preparación del mismo, para el día 28 de diciembre de 1923.
La actividad de la agrupación comunista de
Aguilar de la Frontera, se dejará sentir por estas fechas, una vez conformada y
dirigida completamente. Será a finales de este año cuando la Dirección General
de Seguridad, informará de que existen “elementos” comunistas que comienzan ya
a preparar un movimiento revolucionario. Las distintas comandancias y jefes de
vigilancia de las localidades donde han sido detectadas estas agrupaciones son
alertados y se detiene a todos los dirigentes comunistas implicados en la
acción. Los comunistas de Aguilar de la Frontera una vez más se encontrarán
incluidos entre las agrupaciones a nivel nacional que coordinan la acción. Los principales dirigentes fueron detenidos y
encarcelados.
“ … se ha averiguado que venían funcionando juventudes y
agrupaciones comunistas en Bilbao, Eibar, Baracaldo, Ortueta, Gallerza, San
Julián, La Arboleda, Detesto, Dos Camáenos, Arrigorrieta, Montilla, Aguilar de
la Frontera, Villanueva de la Reina, Mieres, Sama, Oviedo, Crevillente y otras
poblaciones. Para eludir en lo posible la constante vigilancia de que eran
objeto los elementos sospechosos, apelaban a toda clase de ardides.
Uno de ellos era la transformación de tas agrupaciones comunistas en
sociedades deportivas y de fútbol, buscando de este modo el medio de poder
realizar con toda facilidad y sin peligro sus propagandas.”
A lo largo de los años comprendidos entre
1917 y 1923 se vivió un periodo caracterizado por la inestabilidad
gubernamental, prueba de ello es que se sucederían en España en tan solo seis
años quince gobiernos encabezados por ocho ministros distintos. Después de
la crisis de 1917 se intentó la formación de diversos gobiernos de
concentración nacional, pero estos se disolvían al cabo de pocos meses. Los
problemas derivados de la reivindicación perdieron importancia a medida que la
agitación social aumentó. La conflictividad social se daba a nivel europeo
debido a la resonancia que tuvo la revolución soviética entre la clase obrera.
La situación política española se complicó más en 1921 con el desastre militar
de Annual en Marruecos. Las tropas españolas dirigidas por el general Fernández
Silvestre fueron derrotadas por los independentistas marroquíes dirigidos por
Abd el-Krim. La ocupación española de Marruecos era una cuestión de honor para
España ya que era el único lugar donde España tenía colonias, pero esta
ocupación les salía poco rentable económicamente y los marroquíes no cesaban de
atacar a los españoles. La derrota de Annual dividió aún más a los políticos y
a la opinión pública. La investigación sobre la derrota de Annual exigida por
la izquierda se plasmó en el Informe Picasso que implicaba al gobierno, a altos
militares y al rey. La acumulación de graves problemas que los sucesivos
gobiernos no podían afrontar y la presión de las fuerzas republicanas y de
izquierda llevaron al régimen de la Restauración a su fin.
Autor: Rafael Espino Navarro
