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29 de octubre de 2013

AGUILAR DE LA FRONTERA. HISTORIAS DEL TREN (1901) (I)

“La manera más sencilla de conocer la historia de nuestro tren, … de nuestra estación de tren, la de Aguilar de la Frontera (Córdoba) es a través de sus pequeñas historias. Esas historias y frágiles acontecimientos que se fueron sucediendo día tras día, año tras año, durante casi un siglo y medio.  Choques, atropellos y muerte, viajeros, emigrantes, transporte de ganado y mercancías deambularon durante años por sus muelles de carga y arcenes. Esta modestamente recopilación de sus historias y sucesos nos invitará a realizar un largo viaje que nos traerá desde el pasado siglo XX hasta nuestros días, enseñándonos paisajes de aspectos que todavía no conocemos”.
El día 12 de noviembre del año 1901, el vecino de Aguilar llamado Pedro Martínez, se dispuso a realizar un largo viaje. Para ello ese mismo día bajo a la estación de tren de Aguilar, para tomar el tren mixto procedente de Málaga. Su llegada a la estación se realizó cuando el tren se encontraba estacionado en el andén y vociferaba su marcha. Pedro Martínez, intentó por todos los medios posibles hacerse con un billete para tomar rápidamente el tren, pero se encontró con que el despacho de billetes, se encontraba ya cerrado. Ante su desesperación y urgencia pregunto a varios operarios de la estación para que le facilitasen el billete, pero ninguno de estos dijo poseer las llaves que abrían el despacho de billetes.

El mixto de Málaga a Córdoba, silbo varias veces anunciando su salida y al ver que se no subía en el perdería el tren y con el posiblemente su planificado y esperado viaje, Pedro subió al mismo, sin billete. Buscó un coche donde hubiese asientos vacíos y allí se acomodó él y su equipaje. El tren emprendió su lenta marcha atravesando rápidamente el ruidoso puente de hierro que se eleva majestuoso sobre el río Cabra, a la salida del término de Aguilar de la Frontera. Pasados Las Puentes y antes de llegar a la localidad de Montilla, el interventor de servicio de la línea férrea, entro en el coche y le pidió a Pedro su billete. Este al no disponer de él intento explicarle al interventor la causa de haber subido al tren sin disponer de él. Las explicaciones de nada hubieron de servirle, puesto que el interventor inmediatamente exigió a Pedro el pago del doble del billete, que como era natural Pedro Martínez, se regó rotundamente a pagar, manifestando que aquello era un abuso y una total vejación.
 Mientras la discusión subía de tono, el tren hacia su entrada en la estación de Montilla, donde se detuvo para dejar y recoger pasajeros. Ante la negativa rotunda de Pedro Martínez a sufragar la cantidad que el interventor del tren le reclamaba, el jefe de la estación de Montilla, alertado por los gritos que se producían en el interior del coche con tan acalorada discusión, subió  al mismo con una pareja de guardias civiles e informado del asunto ordenó bajo su total responsabilidad bajar del tren y detener a Pedro Martínez en la estación de Montilla. Y así se hizo. Pedro Martínez, fue apeado por la fuerza del tren mixto de Málaga a Córdoba y permaneció detenido en la estación de Montilla la noche del día 12 al 13 de noviembre, hasta la llegada del día, en que regresó de nuevo a Aguilar de la Frontera, habiendo fracasado en su intento de viajar en el tren y llegar hasta Córdoba capital, para proseguir desde allí su viaje, no sabemos a dónde  …
Por su negativa a abonar el doble del importe del billete, al subir al tren sin el mismo, sufrió una detención arbitraria, además del perjuicio personar de tener que desistir de continuar con su programado viaje. No acabó solo en eso la cosa. Varios días después se encontró en su domicilio con una citación para acudir al juzgado de Montilla a declarar en una causa criminal , que este juzgado instruyó ante la denuncio de la Compañía Andaluza de Ferrocarriles. 
El caso llegó hasta el propio ministro de Obras públicas, quien tomó las medidas oportunas para evitar a partir de ese momento los abusos de la Compañía y los de sus celosos empleados.